
Marcha LGBT 2013, Bogotá. Por Diego Cambiaso. Todos los derechos reservados.
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Piernas de mujeres entaconadas atraviesan corriendo la pantalla y se enfrentan a ese uniforme verde biche inconfundible. Se ven las luces del alumbrado público, los carros que pasan y, en cuestión de instantes, sólo el asfalto de la calle. La imagen tiembla, se tambalea, se desenfoca. “¡Pero no le pegue, no le pegue!”, grita una voz desesperada. Su voz se quiebra, se convierte en llanto. “¡No le pegue!”. Un hombre uniformado levanta el brazo por encima del hombro y descarga un bolillazo seco contra el cuerpo de una trabajadora sexual trans. Así, confuso e inestable, es el video que una mujer grabó con su celular en la localidad de Kennedy, al sur de Bogotá, mientras la Policía Nacional la hostigaba y violentaba junto a sus compañeras. “Eso pasa todo el tiempo”, dice Andrea Correa “Coqueta”, una mujer trans que fue trabajadora sexual.