En los últimos años, el número de trabajadores inmigrantes en Canadá ha aumentado rápidamente, y muchos sectores dependen ahora de la mano de obra temporal como fuente de suministro de mano de obra permanente. Este cambio ha repercutido profundamente en los derechos de los trabajadores, y en un informe de agosto el enviado especial de la ONU calificó el programa de trabajadores extranjeros temporales de Canadá de "caldo de cultivo de formas contemporáneas de esclavitud".
Al igual que en otros países, los programas de trabajadores extranjeros temporales de Canadá dejan a los trabajadores inmigrantes en una situación de especial vulnerabilidad ante los abusos, el control y la explotación. El carácter temporal y restrictivo de los permisos de trabajo y los visados, y la precariedad del trabajo en sectores como la agricultura y los servicios alimentarios, hacen que la pérdida del empleo y la consiguiente pérdida de la condición de inmigrante sea para la mayoría de los trabajadores inmigrantes una amenaza siempre presente.
Canadá ha hecho algunos esfuerzos para reconocer estos problemas. Por ejemplo, ha introducido un permiso de trabajo abierto para los trabajadores que se enfrentan a condiciones laborales abusivas o de explotación. Pero para garantizar el acceso a la justicia de los trabajadores migrantes hay que hacer mucho más. Podemos empezar ahora.