
Patrulla de la policía nacional en Amatitlán, Guatemala. Foto AP / Rodrigo Abd
Según el diccionario de la Real Academia Española la oportunidad se entiende como la existencia de una “circunstancia conveniente”, mientras que el oportunismo remite al aprovechamiento de aquella circunstancia para obtener “el mayor beneficio posible”. La reciente (abril 19-21) y tercera Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas en torno a la cuestión de las drogas (UNGASS) prometía constituirse en una oportunidad propicia para repensar y reorientar la cuestión de las sustancias psicoactivas ilícitas en un sendero distinto al prohibicionismo vigente. Sin embargo, un balance preliminar muestra que se trató de una cumbre oportunista en la que los defensores del statu quo lograron abortar las aspiraciones de transformación efectiva en la materia.
Previo al cónclave una conjunción de factores había puesto en entredicho el régimen internacional de drogas ilícitas (RIDI). En 1990 y 1998 se efectuaron la primera y la segunda Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas en torno a las drogas. La primera UNGASS se llevó a cabo en medio del ocaso de la Guerra Fría--en particular con el desmoronamiento del comunismo en la Unión Soviética y Europa Oriental--y de la profundización de la “guerra contra las drogas”--en especial en términos de la política anti-narcóticos de Estados Unidos respecto a América Latina.