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UNGASS 2016: ¿Estamos cerca de acabar con la adicción a la prohibición?

Normal.dotm 0 0 1 23 131 Licée Français de Barcelone 1 1 163 12.256 0 false 21 18 pt 18 pt 0 0 false false false El mercado de la droga, sin regulación y sin licencia, es la forma más pura y más mortífera de capitalismo, ese que prioriza el beneficio por encima de todo. English

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Campo de la amapola, Kandahar, Afganistán, 2016. Imágenes / Asociación Allauddin Khan AP / Prensa. Todos los derechos reservados.

La guerra contra las drogas no es una política, es una ideología, un dogma insensible a los hechos y despreciativo con las consecuencias. Es evidente que no existe una iniciativa global que haya fracasado más estrepitosamente: la medidas prohibicionistas no han reducido el suministro de droga, sino que han creado una industria lucrativa basada en la provisión de narcóticos por parte de bandas y cárteles.  (En 2016, las drogas ilegales valen más, literalmente, que su peso en oro). La guerra contra la droga ha castigado a los más vulnerables de la sociedad: los pobres, las minorías raciales y étnicas, y, cada vez mas, la mujeres. Es una guerra mundial –que se libra desde los campos de amapolas en Afganistán hasta las calles de Chicago- con un precio humano insoportable: sólo en América Latina, las muertes por la guerra contra la droga superan ya las provocadas por el conflicto en Siria.