Nicolás Maduro lleva en la presidencia desde 2013 – usurpando gradualmente el poder en los últimos 12 años hasta convertirse en un dictador en toda regla. Pero, ¿cómo llegamos hasta aquí?
En enero de 2019, publicamos un artículo que lo definía así: “Nicolás Maduro es considerado por la Asamblea de su país como un usurpador. La derrota parlamentaria de 2015 no melló en Maduro. Asumió la presidencia mediante un falaz triunfo electoral. Y volvió a repetir sus errores en 2018. Si la Asamblea no le es favorable, asume en un ente creado a su medida, en elecciones abiertamente fraudulentas”.
Maduro llegó a la presidencia de forma interina en 2013, luego de la muerte de Hugo Chávez, quien lo había designado sucesor. Ese mismo año, ganó por estrecho margen unas elecciones especiales. El candidato opositor Henrique Capriles soportó una tenaz persecución por haber denunciado irregularidades – un caso que él llevó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y ganó en diciembre,11 años después.