En los primeros meses de gobierno, el presidente Jair Bolsonaro priorizó liberalizar los presupuestos al Ministerio de Defensa. De los más de R$ 150 millones destinados al Ministerio, el 98% – prácticamente su totalidad – va destinado al programa Calha Norte para el Amazonas, un proyecto desarrollado en la década de 1980 que respondía a una preocupación geoestratégica de los militares con la región amazónica. El proyecto Calha Norte aseguraría la presencia de infraestructuras estratégicas para la defensa de la remota y relativamente virgen frontera norte del país.
Técnicos del gobierno aseguran que no hay motivación política alguna detrás de los esfuerzos realizados este año para garantizar esos fondos, y que esa asignación tiene una razón simplemente práctica: aumentar la capacidad operacional del Ministerio de Defensa.
El gobierno afirma que resucitar el proyecto Calha Norte es fundamental para traer oportunidades y dignidad para las poblaciones del norte del país, una región que abarca un territorio de 1,5 millones de km² a lo largo de ocho estados – Acre, Amapá, Amazonas , Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Pará, Rondônia y Roraima – ocupando un área más grande que toda Colombia.