El debate sobre la internacionalización de las agrupaciones de derechos humanos en openGlobalRights ha inspirado un frenesí de comentarios sobre esta “nueva” tendencia, pero la descentralización no es algo nuevo para ActionAid International. En enero de 2004, transferimos nuestras oficinas centrales de Londres a Johannesburgo, con lo que tomamos el primer paso práctico y simbólico de nuestra larga travesía de internacionalización organizacional.
Hoy en día, ActionAid trabaja con 15 millones de personas en 45 países para acabar con la pobreza y mejorar los derechos humanos. Somos la única organización internacional para el desarrollo con sede en África, aunque ahora otras están siguiendo nuestros pasos.
La internacionalización transformó a ActionAid de una organización para el desarrollo basada principalmente en Europa que trabajaba en África, Asia y Latinoamérica a una federación global gobernada y dirigida por miembros iguales a lo largo del mundo. No se trató simplemente de mover personal y recursos a África, sino también de trasladar el poder organizacional. Todos nuestros países miembros, dondequiera que estén, cuentan con la misma voz y los mismos derechos de voto que los que están basados en los países donantes tradicionales de Europa, los Estados Unidos y Australia.