
Manifestación del #8M 2018 en Brasil. Fuente: Wikicommons
Mariano Schuster: En los últimos tiempos, Amnistía Internacional ha desarrollado un trabajo muy importante con relación a los derechos de la mujer y a las temáticas de salud reproductiva. ¿En qué estado considera que está América Latina en este momento? ¿Qué pasa con las fuerzas conservadoras y la reacción que han venido manifestando?
Erika Guevara: Efectivamente, nosotros tenemos un trabajo histórico en temas de derechos sexuales y justicia reproductiva que se vincula directamente al acompañamiento que realizamos a los movimientos de mujeres y a los movimientos LGTBI. Lo que hemos visto en los últimos cinco años ha sido un recrudecimiento de los ataques frente a cualquier progreso en materia de derechos de las mujeres, de las niñas, y de las personas que forman parte del colectivo LGTBI. Frente a un avance poderoso se ha producido un ataque sistemático. Esto es claro en temas como la despenalización parcial del aborto en la ciudad de México o en la despenalización total en Uruguay. En ambos casos se hace evidente que los grupos conservadores pueden generar de manera articulada y rápida todo un sistema de ataques. En algunos casos, como el mexicano, esto tiene consecuencias nefastas porque, a pesar de que se trata de una ley centrada solo en la ciudad de México, las fuerzas conservadoras han conseguido frenar la posibilidad de iniciativas similares en otros Estados del país. Y lo han hecho impulsando una cruzada en defensa de la vida desde la concepción llegando a imponer esa mirada en las propias constituciones. Esta contraofensiva de las fuerzas conservadoras, que se produce muchas veces en connivencia con los Estados, tiene como base lo que han comenzado a denominar como «ideología de género».