
Bandera Mexicana, Fuente: Wikimedia Commons. Todos los derechos reservados.
Por casi tres décadas, la coalición de centro-derecha entre el PRI y el PAN dominó la política mexicana. Enemigos en las urnas, PRI y PAN se hermanaban a la hora de gobernar. Fue una coalición que favoreció a los mercados, pero que con frecuencia frenó el avance democrático.
En el marco de la elección presidencial de 2018 esta alianza ha perecido. El PAN va por la presidencia aliado con el PRD, el otrora abanderado de la izquierda mexicana y el más férreo opositor de la alianza PRI-PAN. Y ante un PRI hundido en una gravísima crisis de corrupción, inseguridad y graves violaciones de derechos humanos, la nueva alianza PAN-PRD se disputa con Andrés Manuel López Obrador y Morena –los nuevos abanderados de la izquierda mexicana– lo que pareciera una inminente alternancia de partidos en la presidencia.