
Planta maquiladora en México, donde se trabajan 12 y 14 horas 7 días a la semana. Wikimedia Commons
En toda Europa renace un movimiento con varios siglos de historia. Una vez más, tiempo y trabajo se están convirtiendo en temas de discusión importantes y escoran el debate político, como pudo comprobarse hace unas pocas semanas en la conferencia del sindicato irlandés Fórsa sobre la reducción del horario laborable.
La causa de la reducción de las horas de trabajo, defendida por partidos políticos, por empresas progresistas, por sindicatos o por campañas nacionales, se está convirtiendo aceleradamente en algo de sentido común frente a un abanico de problemas interconectados y profundamente arraigados.