Hace 50 años, frente al bar Stonewall de Greenwich Village en Nueva York, una barrera humana respondió a una redada policial, que podría haber sido simplemente otra más, como casi cada noche. Pero esa madrugada del 28 de junio de 1969, cuerpos negros, latinos, trans, butch y drag queens dijeron: ¡Basta! Y le hicieron frente a la policía.
Esos cuerpos importan, tanto en las historias personales como en las colectivas. No en todas las regiones del mundo tienen el mismo peso y significado, pero ese gesto de resistencia que protagonizaron con el tiempo fue creciendo y replicándose en otros países, ahondando en las raíces de los movimientos locales.
Cuerpos que importan por hacer visibles deseos que importan, por hacer posibles realizaciones colectivas que importan, por impulsar acciones para cambiar el mundo que por eso mismo son atacadas por los poderes que, como policías de esos cuerpos y deseos, intentan controlarnos.