Cuando se publicó el acuerdo final de la COP27, las poderosas palabras del “Guerrero del Clima del Pacífico”, Joseph Sikulu, resonaron en mi cabeza.
"Hoy nos vestimos de negro no sólo como representación de nuestra lucha por conseguir la eliminación de los combustibles fósiles en el texto, sino porque de donde venimos sólo nos vestimos de negro cuando estamos de luto", había dicho Sikulu en una conferencia de prensa a principios de esa semana.
En una referencia a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que se firmó hace 30 años, Sikulu continuó: "Así que hoy estamos de luto por un proceso que nos está fallando, un proceso que sigue paralizando y fallando a nuestra gente, un proceso que sigue siendo arduo y no tiene en cuenta nuestras realidades. Estamos aquí para llorar a la CMNUCC en este proceso de la COP, porque está fallando a todo lo que somos".