2020 empezó mal para el planeta. Australia está viviendo incendios forestales devastadores y gigantescos, los peores de toda su historia, desencadenados por meses de sequía y temperaturas récord en uno de los países catalogados como de los más biodiversos del mundo.
Durante los últimos meses, expertos de la Universidad de Sydney avisaron que se han perdido más de 500 millones de animales, 8 personas han muerto y cientos han perdido sus hogares o están atrapados en zonas rurales de las regiones de New South Wales y de Victoria.
Las imágenes que impactaron a la opinión pública mundial muestran un cielo color sangre mientras miles de personas se refugian en las playas de la costa Este del país, y también imágenes de marsupiales como koalas y canguros conectados a máquinas de soporte vital tras haber sido gravemente heridos en los incendios.