“Estamos en el fin del modelo de la casta, de esa atrocidad de que donde hay una necesidad nace un derecho”, dijo el economista libertario, que obtuvo el 30% de los votos, en su primer discurso tras el triunfo. “Somos la fuerza más votada, porque somos la verdadera oposición. Somos los únicos que queremos un verdadero cambio. Porque recuerden: una Argentina distinta es imposible con los mismos de siempre, que han fracasado”.
Los resultados del domingo fueron un tsunami. Si bien las elecciones primarias (PASO) no definen más que los candidatos para las generales que se celebrarán en octubre, el hecho de que el voto sea obligatorio y abierto la vuelven un mecanismo capaz de predecir el resultado final, además de marcar el pulso de la campaña. Milei, el único que no tenía competencia interna, se impuso como candidato más votado a nivel individual y su partido, La libertad Avanza, también recibió la mayoría de los votos.
Juntos Por el Cambio, la coalición opositora de centroderecha que presentaba la interna más competitiva, quedó en segundo lugar con el 28%. La candidata de ese espacio para las generales será Patricia Bullrich, opción más radical que se impuso ante Horacio Rodriguez Larreta, el alcalde de Buenos Aires. La combinación de estos dos resultados –la victoria de Milei en todo el país y la de Bullrich en su interna– representan un avance importante de la derecha. La pregunta ahora es quién la va a liderar.