Javier Milei (52), un economista libertario que propone la dolarización total de la economía y afirma que el colapso climático es “otra mentira del socialismo”, es la estrella de este año electoral en Argentina. Todos los canales de televisión hablan de él. Su nombre se filtra en conversaciones de taxis y peluquerías, pronunciado tanto por quienes lo ven como la última oportunidad para arreglar la economía como por quienes le tienen pánico a sus propuestas.
Además de la dolarización, Milei propone un sistema de vouchers para la educación, una privatización paulatina del sistema de salud, la desregulación en el mercado de armas y la derogación de la obligatoriedad de la Educación Sexual Integral (ESI), a la que considera instrumento para la destrucción de la familia. Muchas de sus propuestas lo han enredado en polémicas, como cuando dijo estar a favor de un mercado para la venta de órganos.
Apenas cinco años atrás, Milei ni siquiera era un político. Ahora mide tercero en las encuestas para las elecciones generales del 27 de octubre. Una clave para entender su ascenso es la gente joven de este país – y su rabia.