La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) tiene la tarea de resolver la opinión consultiva solicitada por México sobre las actividades de las empresas privadas de armas y sus efectos en los derechos humanos.
La solicitud del Estado mexicano se refiere a las necesidades de regulación y supervisión por parte de los Estados en relación con el comercio de armas de fuego, que ha provocado una afluencia de armas letales en la región y que tiene como consecuencia violaciones de los derechos a la vida e integridad personal en el continente americano.
La solicitud se refiere a las armas letales, pero las preocupaciones subyacentes y los desarrollos que pueda realizar la Corte se pueden aplicar también a otra categoría de armas denominadas “armas menos letales”, cuya proliferación y uso sin una debida regulación pueden generar violaciones a los derechos a la vida y a la integridad.