El 2 de octubre, el Tribunal Superior Electoral de Brasil anunció que el líder izquierdista y expresidente Luiz Inácio Lula da Silva había ganado la primera ronda de las elecciones presidenciales del país, con seis millones de votos más que el actual presidente derechista Jair Bolsonaro.
Al día siguiente, Steve Bannon, ex estratega jefe de Donald Trump y amigo de la familia Bolsonaro, acudió a su podcast, 'Bannon's War Room', para lanzar acusaciones de fraude electoral. A Bannon se sumaron Matthew Tyrmand, miembro de la junta directiva de Project Veritas – un desacreditado grupo estadounidense que utiliza cámaras ocultas para supuestamente "desenmascarar" a periodistas de izquierda – y Darren Beattie, un exredactor de discursos de Trump que fue despedido en 2018 después de que se descubriera que se había reunido con nacionalistas blancos dos años antes. (Beattie dijo a los medios estadounidenses que no había dicho "nada objetable" en esta reunión).
En el podcast, los tres expresaron sus dudas sobre la victoria de Lula. "Hubo fraude", dijo Tyrmand, basándose en el hecho de que los primeros resultados mostraban una ventaja para Bolsonaro antes de que se contaran los votos del Nordeste, bastión de Lula.