Hace unos días, el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, necesitó "aparecer en público" para reafirmar un hecho al que asistieron varias personas y que fue relatado por varios periodistas que también estuvieron allí: con motivo del lanzamiento de la campaña nacional de vacunación, el pasado 27 de febrero el presidente Lula recibió de manos de Alckmin, que es médico, la tercera dosis de refuerzo de la vacuna Covid-19.
Este hecho fue impugnado mediante la manipulación de imágenes y circulación de mentiras en las redes sociales digitales por parte de la extrema derecha brasileña. La desinformación se hizo tan viral que obligó al vicepresidente a denunciar la mentira y reafirmar el hecho "públicamente".
Si ponemos las expresiones "aparecer en público" y "públicamente" así, entre comillas, es para subrayar una transformación de sus significados, que reflejan aspectos de la contemporaneidad y su cultura digital: ya nadie puede aparecer en público ni hablar públicamente como antes de que el capitalismo de plataformas y vigilancia hiciera estallar la esfera pública -la gran burbuja común construida por los medios de comunicación de masas (radio, cine y sobre todo televisión)- en múltiples burbujas o esferas sin comunicación entre sí, o que se comunican entre ellas con dificultad.