En las últimas semanas, el sitio web de openDemocracy quedó fuera de línea varias veces, como si estuviera bajo ataque. Una de las causas fue una colosal avalancha de bots automatizados provenientes de empresas de inteligencia artificial (IA).
A medida que más personas recurren a chatbots y otros modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM, por sus siglas en inglés) en lugar de buscar información o visitar directamente los sitios, las empresas de IA emplean rastreadores masivos para extraer los datos que alimentan sus servicios.
Muchos de estos rastreadores, en realidad extractores de datos, son tan sofisticados que resulta difícil, sin imposible, detectarlos en acción. A menudo ignoran las solicitudes programáticas de los sitios web de no ser rastreados y se sabe que golpean repetidamente las partes más frágiles de un sitio web.