Chile Unido, una fundación antiabortista bien dotada de recursos e influencia, decidió ir a la justicia para evitar que se conozca quiénes son sus donantes privados, en reacción a una investigación de openDemocracy y La Pública.
El caso puede poner fin a la opacidad que blinda las donaciones de las personas jurídicas sin fines de lucro en Chile.
Un reporteo de un año revela cómo tres fundaciones conservadoras – Chile Unido, Cuide Chile y la Organización de Investigación, Formación y Estudios de la Mujer (ISFEM) – aprovechan vacíos legales para proteger la identidad de sus donantes, mientras actúan en la esfera pública para limitar los derechos reproductivos y la igualdad de las mujeres y las personas LGBTIQ.