Activistas feministas de Chile consiguieron una importante victoria en su lucha contra el envenenamiento de las personas y el ambiente en la zona conocida como "el Chernóbil chileno".
Sus reclamos de justicia ambiental en la contaminada zona de la bahía de Quintero-Puchuncaví, en el centro de Chile, no habían sido escuchados, hasta ahora.
El 17 de junio, el recién elegido gobierno de Gabriel Boric anunció el cierre de la planta de fundición de la estatal Corporación Nacional del Cobre de Chile (Codelco) en esa zona, un área fuertemente industrializada junto al océano Pacífico. La decisión se dio a conocer tras un grave incidente de contaminación que afectó a decenas de personas.