Por primera vez en más de 60 años, miles de cubanos salieron a las calles en más de veinte poblados y ciudades a lo largo de la isla, para gritar "libertad" y "abajo la dictadura".
El presidente Miguel Díaz-Canel, salió en vivo en televisión nacional para convocar, con la retórica más imprudente y provocadora, a sus seguidores a que salieran a las calles a "enfrentar" a los manifestantes.
"La orden de combate está dada: a la calle los revolucionarios", afirmó el mandatario, quien atribuyó la actual crisis que vive la isla al enemigo de siempre: el embargo de Estados Unidos, agravado por las medidas que tomó del gobierno de Donald Trump.