Este 21 de noviembre la ciudadanía habló pero el presidente y los medios y el status quo no oyeron: el poder reprimió y fakenewsquió. Las marchas siguieron por días, y parece que despierta la democracia colombiana.
Había una vez una Colombia en la que salir a la calle y marchar era terrorista, guerrillero y apátrida. Lo decían los gobiernos, los políticos, los medios, la institucionalidad que luchaban contra la insurgencia. En los tiempos de Álvaro Uribe (2002-2010) la ley era matar a los rebeldes; y si salíamos a la calle, los gobernantes, los medios, los militares y la policía nos trataban como terroristas.
En el gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018), el que cometió el pecado mortal de traicionar a su amo Uribe y apostar por la paz, hubo un paro campesino y muchas marchas que demostraron que había un país que tenía bronca. Y Santos dijo: #ElTalParo no existe. Y todo el país le demostró que sí existía.