
Familias imploran por la liberación de sus seres queridos. Foto cortesía de: Alerta Migratoria NC. Usada bajo permiso.
A pesar de las súplicas de profesores, padres, activistas y hasta de la alcaldesa de la ciudad más grande de Carolina del Norte, el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) y su brazo policial, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), aún no desisten de la práctica de arrestar estudiantes de secundaria de origen inmigrante camino a la escuela.
Los estudiantes de secundaria pertenecen a la ola de niños de Centroamérica que solicitaron asilo en la frontera Estados Unidos-México en el 2014, y enfrentan cada vez más arrestos por parte de autoridades federales en Estados Unidos. Con la violencia de pandillas y la creciente criminalidad en El Salvador, Honduras y Guatemala, muchos jóvenes huyeron de estos países, incluyendo un gran número de menores no acompañados, quienes buscaron refugio en Estados Unidos. Siete adolescentes que lograron reintegrarse a sus familias en Carolina del Norte vieron sus esperanzas truncadas cuando sus pedidos de asilo fueron rechazados.