“Mi vida de héroe no tiene nada de particular” escribió García Márquez en su famoso reportaje ficcionado “Relato de un náufrago”, que cuenta en primera persona la historia de un marino que estuvo 10 días flotando en el mar Caribe tras un accidente naval que las autoridades militares negaron. La crónica periodística se publicó por entregas en el diario colombiano “El Espectador” en 1955, causó gran escándalo y obligó a su autor a exiliarse.
Casi 70 años después, Lesly, la mayor de los cuatro hermanos que sobrevivieron 40 días perdidos en la selva tras un accidente aéreo, fácilmente podría afirmar que su vida de heroína “no tiene nada de particular”. Su historia no es otra que una historia más de resistencia milagrosa, que conecta con la historia de más de 500 años de supervivencia indígena en la Amazonía y de un entorno violento y despiadado donde las primeras víctimas suelen ser los niños.
El caso tiene todos los ingredientes para convertirse en una exitosa serie de Netflix, pero también tiene sus zonas oscuras e ilustra la cruda realidad sociopolítica de la Colombia de hoy, penetrada por una violencia que no cesa, a pesar de los esfuerzos de los sucesivos gobiernos, la sociedad civil y la cooperación internacional.