Hace cien años, WB Yeats escribió: "Todo se desmorona, el centro ya no se sostiene... Los mejores carecen de convicción, mientras que los peores rebosan de apasionada intensidad".
Podría estar refiriéndose a hoy mismo. Estamos sucumbiendo en todo el mundo ante la polarización, el tribalismo y el pensamiento sectario. La erosión del sentido de territorio compartido nos impide responder a algunos de los mayores y más aporemiantes retos que tenemos planteados, como la degradación del clima, la hiperdesigualdad y la extinción en masa.
Lograr encontrar un camino depende ante todo de lo que ocurre en nuestra mente - de si somos capaces de gestionar nuestros estados mentales y emocionales en un momento de extraordinaria turbulencia; de si recurrimos a las narrativas correctas para explicar lo que está pasando en este momento histórico; y, sobre todo, de si alcanzamos a ser suficientes para poder vernos a nosotros mismos como parte de un "Nosotros" más grande, en lugar de un "Ellos y Nosotros", o de simplemente un "Yo" atomizado.