Desde el principio de la década de los 60 se ha venido observando cómo los Estados alrededor del mundo van selectiva y diferenciadamente fortaleciendo sus capacidades para garantizar los derechos humanos de las poblaciones en sus países.
En las Américas, desde hace se observa con preocupación cómo los gobiernos de turno han hecho un uso inadecuado de los recursos financieros disponibles, de manera que la protección de los derechos humanos queda relegada intencionalmente.
Asignación de recursos a los derechos humanos
Parece obvio, pero la garantía de protección de los derechos humanos requiere la asignación prioritaria de presupuesto público en todas las áreas relativas.