
Las fiestas callejeras del mayor carnaval del mundo son quizás uno de los últimos lugares en el que esperaríamos encontrar a feministas movilizándose contra la represión política.
Pero el Carnaval de Río fue este año el escenario que eligió el potente y creciente movimiento feminista brasileño como plataforma para llamar a la acción contra lo que es claramente un ataque total contra los derechos de las mujeres y de género en Brasil.
A principios del pasado mes de marzo, en el Día Internacional de la Mujer, unas 50.000 mujeres participaron en una marcha en São Paulo, otras 50.000 en Río de Janeiro y miles más en concentraciones más pequeñas en todo el país.