
Mauricio Macri celebrando la victoria en las elecciones presidenciales Argentinas. Demotix/Javier Gallardo. All rights reserved.
El gobierno de Macri comenzó con una imposición del poder ejecutivo sin precedentes, siendo el primero desde 1983 que no convoca a sesiones extraordinarias al asumir. Debido a la falta de mayoría en ambas cámaras, decidió imponerse en una lógica del ganador se lleva todo.
Rápidamente pagó a sus aliados el apoyo con una abrupta reasignación de ingresos hacia el sector agroindustrial al eliminar los impuestos a la exportación de alimentos. Como era de esperarse, esto generó un alza masiva y descontrolada en supermercados. La otra medida radical tomada fue la apertura de las importaciones, pagando a su coalición de CEOs de empresas transnacionales mucho más rápido de lo que seguramente se lo esperaban.