El voto histórico de Ecuador para detener la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní, una de las áreas más biodiversas del planeta, está amenazado por el gobierno, que busca desestimar el resultado del referéndum del 20 de agosto.
Una clara mayoría de la ciudadanía – casi 59% – votó “sí al Yasuní” y eligió proteger la selva amazónica ecuatoriana del extractivismo fósil mediante el cese de las operaciones de extracción de crudo en el parque y la conservación de las reservas bajo tierra indefinidamente. El resultado fue una gran victoria para los activistas ambientales que desean promover una economía pospetrolera.
Pero el presidente saliente Guillermo Lasso y la candidata favorita para ganar la segunda vuelta presidencial de octubre, Luisa González, están dispuestos a ignorar el mandato popular.