
Una conferencia de Assange en el Encuentro Progresista de América Latina, Quito, Ecuador, septiembre 2015. Demotix/Oscar Garrido Ruiz. Algunos derechos reservados.
La visita del presidente ecuatoriano Lenín Moreno al Reino Unido la semana pasada dio pie a muchas especulaciones acerca de si Ecuador continuaría protegiendo a Julian Assange. En la conferencia de prensa de cierre de su gira europea, Moreno pareció confirmar que está allanando el camino para poner fin al asilo de Assange.
Insinuó, por primera vez, que la extradición a Estados Unidos sería una salida aceptable e indicó que, para él, la única línea roja es la pena de muerte. Esto contradice de plano la posición que Ecuador ha venido manteniendo hasta ahora de rechazar cualquier posibilidad de extradición a los Estados Unidos.