Sea lo que sea que estés pensando sobre los impactos a largo plazo de la epidemia de coronavirus, probablemente no estés pensando lo suficiente.
Nuestras vidas ya han sido reformadas tan dramáticamente en las últimas semanas que es difícil ver más allá del próximo ciclo de noticias. Nos preparamos para la recesión que todos sabemos que está aquí, preguntándonos cuánto tiempo durará el encierro, y rezando para que nuestros seres queridos sobrevivan.
Pero, de la misma manera que la Covid-19 se está extendiendo a un ritmo exponencial, también necesitamos pensar exponencialmente sobre su impacto a largo plazo en nuestra cultura y sociedad. Dentro de uno o dos años, el virus mismo probablemente se habrá convertido en una parte manejable de nuestras vidas; habrán surgido tratamientos eficaces; habrá una vacuna disponible. Pero el impacto del coronavirus en nuestra civilización global apenas se estará desarrollando. Los trastornos masivos que ya estamos viendo en nuestras vidas son sólo los primeros heraldos de una transformación histórica en las normas políticas y sociales.