Juchitán recién comienza un luto. La inesperada muerte del artista Francisco Toledo sacudió al estado. Pero los oaxaqueños apenas pueden tomar un descanso. La asamblea “El istmo es nuestro”, convocada por el Congreso Nacional Indígena (CNI), está a punto de dar inicio. El objetivo es claro: articular los movimientos indígenas y campesinos de Oaxaca, y más allá, en defensa de los territorios que ambicionan el gobierno y empresas eléctricas, mineras y madereras, entre otras.
“No nos informan sobre cómo [este proyecto] va a afectar nuestra vida, cómo nos va a empobrecer más, si deveras va a traer desarrollo, qué tipo de desarrollo, para quién, cómo, por qué, todo eso es lo que queremos saber porque somos dueños de los territorios. Somos los que hemos salvaguardado estos territorios durante cientos de años desde épocas de la colonización”, explicó Bettina Cruz Velásquez, mujer binnizá defensora de los derechos humanos, durante la apertura del encuentro.

Representantes de más de un centenar de organizaciones indígenas se dieron cita en Juchitán entre el 6 y 8 de septiembre de 2019, acompañados de medios libres e independientes, organizaciones ambientalistas, artistas y oaxaqueños en general.