
Zygmunt Bauman en el Congreso Europeo de la Cultura, Wroclaw, Polonia, septiembre de 2011. Wikicommons/Polish National Audiovisual Institute. Algunos derechos reservados.
Pido disculpas, lo que sigue es tan personal como político.
No se qué hacer. Un mundo cada vez más oscuro ahora se volvió todo negro. Zygmunt Bauman ha muerto. El que era el formidable coloso intelectual de nuestros tiempos y, a pesar de ello, un ser humano frágil, liviano y humilde, ha desaparecido. Vivió una vida asombrosa, y era él mismo una persona asombrosa. El fulgor de su mente, y el calor de su corazón, resplandecían con tanta fuerza y claridad que incluso en estos momentos de desolación contábamos con una persona que podía iluminar la senda hacia una buena sociedad.