Cuatro ciudadanas brasileñas pasan delante del edificio Océano en Salvador de Bahía. Imagen: Francesc Badia. Todos los derechos reservados.
Brasil vive hoy una recesión democrática. El debate público se ha polarizado aún más, y hoy es más hostil. Por primera vez en los últimos treinta años tenemos candidatos competitivos que reniegan descaradamente de los valores democráticos consagrados por nuestro pacto constitucional.
Estamos ante el desafío de enfrentarnos a importantes problemas de carácter social y económico, que tendrán un fuerte impacto en el conjunto de la sociedad y en el futuro de las nuevas generaciones.