La crisis de Covid-19 puso a todo el mundo patas arriba, sin distinción, pero las consecuencias y las heridas por venir no serán tan democráticas como lo está siendo el alcance del virus.
Todos los países afectados por la pandemia sufrirán importantes golpes económicos, poniendo a prueba sus instituciones de una manera sin precedentes.
En el Brasil actual, el nuevo virus o cimentará el caos o nos enseñará una gran lección. Pero una cosa es cierta: la crisis muestra que la promesa neoliberal que llevó a Jair Bolsonaro a la presidencia no es la solución para el futuro.