
El expresidente de Guatemala Otto Pérez Molina. Todos los derechos reservados.
¿Cuánto queda de la primavera guatemalteca de 2015? ¿Cuánto queda de la indignación que llevó a cientos de miles a las plazas de esta violenta nación para protestar por la corrupción del régimen del presidente Otto Pérez Molina? ¿Cuánto queda, en Honduras, de las manifestaciones de indignados que pedían fortalecer el sistema judicial de ese país para investigar acusaciones de corrupción contra el presidente Juan Orlando Hernández y su Partido Nacional? ¿Y cuánto de esa ola llegó hasta El Salvador? Queda poco.
Aun así, los intentos de reforma judicial y de investigación criminal puestos en práctica en los tres países del llamado Triángulo Norte de Centroamérica, siguieron siendo factores impulsores de cambio en la forma en que se combate el crimen organizado en esa región del mundo, una de las más violentas.