MORAZÁN, EL SALVADOR — La salvadoreña María* hizo apenas 10 dólares vendiendo dulces y artesanías hoy, un día especialmente malo. Es la mitad de lo que junta habitualmente: 20 dólares en un día promedio; 25 si tiene suerte.
“Las ventas no han estado bien. En la zona hay turismo, pero la gente no viene acá, al pueblo”, dice a openDemocracy en la plaza de Osicala, un pequeño municipio del departamento de Morazán, en el oriente de El Salvador. Son cuatro horas en auto desde San Salvador, la capital, en una ruta llena de curvas donde se intercalan volcanes y puestos de venta de frutas. Y son unos 110 kilómetros desde las laderas del volcán Conchagua, donde el presidente Nayib Bukele ha prometido erigir Bitcoin City – una extravagante ciudad inteligente y libre de impuestos.
Si el proyecto se hace realidad, esta distancia va a parecer como de un millón de kilómetros.