El 11 de agosto, sucedió la primaria argentina, en las que la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner obtuvo 15 puntos de diferencia sobre la de Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto, con días tan cargados de turbulencias políticas y de descalabros económicos y financieros, son numerosas las lecciones que los argentinos y las argentinas podemos extraer de ellas. A manera de síntesis precaria, paso a enumerar cinco como forma de contribuir al debate en curso, mientras el país se recupera aún del terremoto político ocurrido tras unas primarias que constituyeron, en verdad, una especie de primera vuelta sui generis rumbo a las presidenciales del 27 de octubre
1.La gran asimetría electoral logró enmascarar la realidad y generar un efecto de desconexion
La polarización electoral en Argentina, como sistema de simplificación de la política, lejos de debilitarse, se incrementó en los últimos años. La polarización no solo simplifica, sino que empobrece el debate político, genera un clima tóxico, irrespirable, y en el mediano plazo, tiende a despolitizar a la ciudadanía, pues obtura la posibilidad de una salida o la construcción de otros posicionamientos, por fuera de los binarismos.