América Latina es una región que comparte estrechamente realidades sociales. Estas similitudes están determinadas, en muchas ocasiones, por los gobiernos en ejercicio que generan juegos políticos con altos impactos en materia de democracia y derechos humanos.
El actual ajedrez político regional tiene en ‘jaque’ a la independencia judicial de dos países que comparten amenazas en sus torres de marfil. Guatemala, desde hace más tiempo, y Perú recientemente enfrentan la cooptación institucional. Lo que conlleva falta de justicia y reparaciones para las víctimas, y una vía libre a actos de criminalización y amenazas a periodistas, jueces, fiscales y personas defensoras de los derechos humanos.
Los contextos de Guatemala y Perú evidencian algunos patrones que parecen consolidar estrategias en el debilitamiento a la institucionalidad, la democracia y violentar los derechos humanos. En esta partida hay algunas lecciones que Perú puede anticipar y aprender de lo que ha sido una de las grandes batallas sufridas por la sociedad guatemalteca.