Dada la visibilidad que han tenido casos recientes y cada vez más cotidianos de enfrentamientos entre cuerpos de seguridad del Estado - como los ocurridos a finales de enero de este año entre sujetos que iban en un vehículo rotulado con las siglas del CICPC y funcionarios de la GNB, o los de hace unos días también entre funcionarios del CICPC y las FAES (PNB), o la FANB y el CICPC - Consideramos oportuno presentar de nuestro trabajo: “¿Cómo muere la policía en Venezuela?”, que pertenece a una línea de investigación que tiene como antecedente el análisis de estos casos en el Área Metropolitana de Caracas (AMC), en 2016. Estos eventos recientes pueden ser considerados como indicadores de la fragmentación entre los distintos cuerpos armados del país y la existencia de feudos particulares.
Al analizar los casos en los que los funcionarios policiales resultan víctimas de homicidio en ambas investigaciones, tanto en la que se realizó en el AMC con casos del año 2013, como la que se hizo a nivel nacional con casos del año 2016, se encontraron consistencias. Entre estas, la cantidad de victimarios que son funcionarios de los cuerpos de seguridad; es decir, funcionarios que matan a sus propios compañeros de armas. En el caso del AMC para el año 2016, alcanzaron el 27% de los victimarios identificados, que no pareciera ser solo una sobrerrepresentación debida a lo noticioso que resultan estos eventos, pues en los expedientes policiales de los casos de 2013 este porcentaje fue aún mayor: 31%. Esto ratifica los hallazgos de Del Olmo (1990) que a mediados de los 80 describió cómo al menos el 20% de los funcionarios fallecidos en Caracas fueron victimizados por otros funcionarios.
En la última investigación, se trató de 11 funcionarios: siete (67%) del CICPC que dieron muerte a otro funcionario del CICPC; uno (9%) de la PNB que también atacó a otro compañero de su propio cuerpo, al que luego trató de incriminar, para posteriormente simular un enfrentamiento; y tres (27%) policías municipales (Polichacao) que arremetieron contra dos miembros de las FANB y un escolta de un organismo público.