Colombia acaba de dar un paso enorme en la garantía de los derechos de las mujeres víctimas del conflicto armado interno de casi 60 años.
En su informe final, la Comisión de la Verdad (CEV) reconoce que el conflicto implicó ‘violencia reproductiva’: anticoncepción forzada y abortos forzados para mujeres combatientes y niñas ilegalmente reclutadas en los grupos armados.