De confirmarse los pronósticos sobre el referendo constitucional del próximo 17 de diciembre en Chile, ganará el rechazo. En el tal caso se producirá una situación paradójica. Por un lado, la derrota del texto impedirá la materialización de un proyecto de derecha polarizante pero, por otro, tampoco resolverá las demandas que reclaman los chilenos.
Modesto Gayo, que actualmente es catedrático de sociología en la Universidad Diego Portales Santiago de Chile. Previamente, trabajó como Research Fellow en la Universidad de Manchester, Reino Unido, y ha seguido de cerca el proceso constitucional chileno desde sus inicios en el llamado estallido social del 2019.
José Zepeda: Para comenzar, dos referencias a una reflexión suya sobre el referendo del próximo 17 de diciembre, aparecidas recientemente en el Diario Digital de Chile El Mostrador. La primera dice así: “El proceso constituyente iniciado a fines del año 2019 comprometía justamente derrumbar las huellas del pinochetismo. Y esa meta es precisamente la que no se alcanzó”. Parece una derrota triple. La primera derrota sería la de los independientes, que no lograron armonizar las diversas sensibilidades. Derrota agravada por escándalos de poca monta, radicales e irresponsables.