El presidente electo de Ecuador presentó un ambicioso ramillete de planes de seguridad para combatir el problema del crimen organizado en el país, pero su capacidad para cumplir sus promesas se verá limitada por las complejas realidades políticas del país.
Daniel Noboa, hijo de un magnate bananero que es el hombre más rico de Ecuador, ganó la segunda vuelta de una elección presidencial especial el 15 de octubre. Noboa se convertirá en el presidente más joven de la historia de Ecuador a los 35 años, cuando reemplace al actual presidente Guillermo Lasso, quien acortó su mandato por choques con legisladores de la oposición que lo llevaron a disolver la Asamblea Nacional de Ecuador.
Además, Noboa asumirá el poder en medio de una crisis de seguridad, que se convirtió en un aspecto decisivo en las elecciones después del asesinato de uno de los otros candidatos, Fernando Villavicencio, el 9 de agosto. El 6 de octubre, solo una semana antes de los comicios, las autoridades encontraron muertos en sus celdas a seis sospechosos del asesinato de Villavicencio.