¿Por qué la idea de Donald Trump de convertir Gaza en la Riviera de Medio Oriente fue tan útil para el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu? Para entenderlo, vale la pena echar un vistazo rápido a las primeras etapas de este conflicto centenario.
Israel se convirtió en un estado en 1948, después de lo que los israelíes llaman su Guerra de Independencia y los palestinos llaman Nakba, que en árabe significa “catástrofe”.
Para entonces, los judíos europeos ya llevaban casi medio siglo migrando a Palestina, ayudados por la expansión del sionismo político a finales de la década de 1890, el acuerdo Sykes-Picot de 1916, que otorgó al Reino Unido el control de lo que hoy es el sur de Israel y Palestina tras la desintegración del Imperio Otomano, y la Declaración Balfour del año siguiente, que expresaba el apoyo británico a la creación de un “hogar nacional para el pueblo judío” en Palestina.