Son las 10 de la mañana de un jueves y un grupo de chicos esperan inquietos frente a la puerta de una antigua estación de bomberos victoriana, en el centro de Hull. Adentro funciona The Warren (La Madriguera), un proyecto que ha apoyado a jóvenes de esta ciudad portuaria de East Yorkshire durante más de cuatro décadas.
Pero en los últimos años ha tenido que enfrentar un desafío nuevo y cada vez mayor.
“Siempre hubo presencia de la extrema derecha”, dice a openDemocracy el asistente social para jóvenes JJ Tatten. “Pero en los últimos seis o siete años hemos visto un aumento significativo de organizaciones de extrema derecha que apuntan de forma más directa a los grupos demográficos que quieren alcanzar”. Un sector particularmente vulnerable, dice, son los varones adolescentes.