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Haciendo cálculos sobre la disuasión de la CPI: ¿cuándo funciona realmente?

Las evaluaciones sistemáticas revelan que la CPI puede impedir el homicidio deliberado de civiles, pero solo en las condiciones adecuadas. Una contribución al debate de openGlobalRights sobre la Corte Penal Internacional. English

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¿Cómo se pueden reducir las atrocidades deliberadas contra los civiles en tiempos de violencia política generalizada? Hace seis años, nos propusimos descubrir si la Corte Penal Internacional (CPI) ha dado resultados en la práctica. La investigación que generamos (a publicarse próximamente en un artículo en la revista International Organization) representa las primeras pruebas cuantitativas de que, en las condiciones adecuadas, la CPI sí tiene un efecto disuasorio. Sin embargo, nuestra investigación también revela que esta institución enfrenta considerables dificultades. Dado que las pasiones suelen exaltarse cuando se habla de la Corte, decidimos realizar un análisis sistemático de sus efectos. Encontramos pruebas importantes de que la Corte contribuye a impedir el homicidio deliberado de civiles; de hecho, encontramos apenas la suficiente evidencia para justificar el apoyo de la comunidad internacional a la labor de la CPI. Pero por desgracia, no tanta como para suponer que la disuasión pueda funcionar si esta institución trabaja sin un apoyo considerable del resto del mundo.

Sobre la base de las investigaciones existentes sobre criminología y disuasión, desarrollamos una teoría de la disuasión condicional de la CPI. Nuestra hipótesis fue que la CPI reduciría la violencia en los lugares en los que tuviera jurisdicción, cuando las leyes nacionales respaldaran la ratificación y, algo muy importante, cuando la Corte comenzara a investigar las denuncias de atrocidades. Esos apoyos institucionales podrían mejorar la “disuasión procesal” al aumentar las posibilidades de que los responsables sean castigados por sus crímenes. Antes de que la CPI comenzara a funcionar, lo único que les esperaba a muchos de ellos era la impunidad. También conjeturamos que encontraríamos evidencia de “disuasión social”: una presión extrajurídica puesta de relieve por las normas que representa la Corte. Propusimos que la movilización por los derechos humanos y las relaciones de asistencia moderarían el cambio al entorno social.

Para investigar estas hipótesis, recopilamos datos sobre los patrones de ratificación del Estatuto de Roma por parte de los gobiernos nacionales, datos sobre las reformas estatutarias penales a nivel nacional y datos sobre las acciones de la Corte a lo largo del tiempo. Analizamos si estos factores relacionados con la CPI causaban una reducción en los patrones de homicidios de civiles en alrededor de 100 países que había experimentado guerras civiles en algún momento de las últimas décadas. El homicidio deliberado de civiles es uno de los crímenes más notables que entran en la jurisdicción de la corte; por lo tanto, razonamos que era más probable encontrar un efecto disuasorio en los países en los había más probabilidades de que se cometieran esos crímenes.