El feminismo debe ser inclusivo. Pero en Haití, donde vivimos, a menudo no lo es. Las mujeres haitianas trans, en especial, enfrentan diariamente múltiples amenazas de la sociedad patriarcal, nos dijo Lulu, activista y portavoz de Kay Trans, un refugio para personas trans en Puerto Príncipe, la capital del país.
Las organizaciones de mujeres haitianas se están movilizando para enfrentar los sistemas patriarcales, para organizar movimientos feministas, para pelear por cambios. Es triste, sin embargo, que algunas voces sean olvidadas o a veces incluso odiosa y vergonzosamente silenciadas, privándolas de reclamar sus derechos y de participar en esos movimientos y en la sociedad
“Las ONG trans nunca han sido invitadas a ninguna actividad [feminista] organizada. Los servicios y la información sobre VBG [violencia basada en género] que se ofrecen no tienen definición, vocabulario o interés claro en mujeres como yo”, nos dijo Semi, una activista trans de la ciudad de Petit-Goave, en el sur de Haití.