Según las autoridades sanitarias palestinas, más de 3.000 palestinos han muerto en los once primeros días de la quinta guerra en Gaza desde 2008. Más de 10.000 han resultado heridos y un millar siguen desaparecidos, principalmente bajo los escombros de los edificios bombardeados. También han muerto al menos 1.400 israelíes, entre ellos 279 soldados, y otros 3.400 han resultado heridos.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han declarado que lanzarán una operación de gran envergadura en el norte de Gaza -centro militar de Hamás- para destruir irreversiblemente al grupo, a cuyos miembros el presidente israelí, Binyamin Netanyahu, describió como "monstruos sedientos de sangre". Tras una orden de evacuación, al menos medio millón de gazatíes han huido ya hacia el sur.
La historia sugiere que Gaza sufrirá una enorme devastación en los próximos días. Hamás debió preverlo cuando lanzó un ataque contra Israel el 7 de octubre, lo que sugiere que ha planeado lo que ha pasado desde entonces.