Entidades ultraderechistas de EEUU que abogan porque los cristianos eduquen a sus hijos en casa (movimiento conocido como homeschooling) promocionan el castigo físico y han librado guerras contra los derechos de las mujeres y las personas LGBTQ en todo el mundo, revela una investigación de openDemocracy y Agência Pública.
El grupo de homeschooling más influyente, la Home School Legal Defense Association (HSLDA), fundado en 1983, es un conocido defensor de los azotes. También se ha opuesto a los anticonceptivos, el aborto y el matrimonio igualitario. En 2004 llegó a proponer una reforma constitucional para prohibir el derecho de las personas del mismo sexo al matrimonio.
Organizaciones aliadas de la HSLDA, Alliance Defending Freedom y Focus on the Family, tienen agendas similares. Y todas han desplegado campañas para exportar estas causas más allá de las fronteras de EEUU, asociándose por ejemplo con el Congreso Mundial de Familias – una plataforma para grupos internacionales que están en contra de la igualdad de derechos para las personas LGBTQ.